VOCHOL

El Vochol visita el MUABCS con la intención de acercar a la comunidad a las expresiones de la cultura popular y las tradiciones de los pueblos originarios, objetivo de inclusión siempre presente en la misión del museo. Esta pieza nos permite apreciar cómo diferentes pueblos pueden apropiarse simbólicamente de objetos de otras culturas. El Vochol, es un ejemplo de sincretismo cultural. Así como en algún momento los sudcalifornianos nos apropiamos del mismo VW con el famoso Bajita, la cultura Huichol hizo un trabajo de artesanía que ha sido expuesto en diferentes muestras de arte contemporáneo.

 

El Vochol nace de la idea de rescatar el arte popular mexicano y acercarlo a las expresiones del Siglo XXI. Se trata de la intervención de uno de los vehículos de mayor importancia en la historia del automóvil, un auto creado para el pueblo y también de los más icónicos en la cultura popular mexicana: el vocho. El nombre de esta pieza surge a partir de la unión del sobrenombre que se le da al vehículo VW en México y la palabra Huichol, para dar como resultado: Vochol. Es un nombre registrado y es de uso exclusivo para esta obra.

 

El 14 de mayo de 2010 en el aquel entonces Instituto Cultural Cabañas (hoy Museo Cabañas) de Guadalajara se cortó el listón que daba inicio a la creación del Vochol. La idea fue apoyada por los gobiernos de los Estados de Jalisco y Nayarit, donde habitan la mayoría de los waxaritari (Huicholes). El diseño fue encargado a las familias de artistas: Bautista, de Jalisco, y Ortiz, de Nayarit, familias que fueron responsables de los detalles que cubren las puertas, el cofre, la cajuela, incluso el volante y en los interiores, los asientos fueron forrados con manta bordada a mano, son piezas únicas, artesanales. El color es de suma importancia para los Huicholes y eso se refleja en su vida diaria, en sus expresiones artísticas es común ver elementos como el águila, el venado, el maíz y el peyote, ya sea por motivos sociales, sagrados o comerciales. 

 

La pieza (el Vochol) representa la comunión con la naturaleza, espiritualidad, magia y creatividad de los Huicholes. El sol, rodeado por cuatro águilas, intermediarias entre los dioses y los hombres, con la lluvia, el maíz, el venado y el peyote en su entorno cardinal narran el origen Huichol. Se estima que fueron aproximadamente cuatro mil 760 horas de trabajo las que dedicaron los huicholes, en la decoración del automóvil y utilizaron alrededor de 2 millones 277 mil pequeñas piezas de chaquira, unidades que fueron adheridas con 16 kilos de una resina especial capaz de soportar el calor generado por el motor. Esto quiere decir que el Vochol puede conducirse. 

 

Es también una obra que celebra el bicentenario de la Independencia de México y el centenario de la Revolución Mexicana, de tal suerte que en las salpicaderas delanteras se puede leer, en idioma waxárika las leyendas “Doscientos años de la Independencia de México” en el caso de la derecha y “Cien años de la Revolución Mexicana” en la izquierda. Los tapones de los rines por su parte tienen diferentes representaciones del origen de la vida, mientras que la tapa del motor tiene una representación del diluvio y la salvación.

 

El Vochol ha visitado importantes museos en México y otros países. Asimismo, en 2011 se presentó en la 8° edición de Zona Maco (Feria México de Arte Contemporáneo). Como no podía ser de otra manera, la casa del Vochol es el Museo de Arte Popular ubicado en la Zona Centro de la Ciudad de México. Hoy con gran orgullo lo recibimos en Baja California Sur.